Archivo para Abril 2008
La veda del libro
Aviso Importante: Esto es otra típica entrada del día de San Jordi. Posiblemente sea la número 35.543 que lees hoy y comprendo que no te apetezca lo más minimo (¡Huye!). Lo anuncio desde ya. Voy a hablar de los libros que me he comprado (tanto hoy como cuando estuve en Londres) y qué me ha impulsado a ello. Así que entiendo que la saturación de recomendaciones literarias, especialmente hoy, sea suprema. Si no continuas leyendo, nos vemos el próximo día ^^.
Una de las razones por las que me encanta escribir es porque adoro leer. Disfruto leyendo. Sumergiéndome en la historia. Imaginándome a los personajes (creo que lo que más nos diferencia de los animales no es la inteligencia, sino la imaginación). Viendo en mi mente, en mi cine particular, sucederse los acontecimientos del libro. Es genial. No soy capaz de explicarlo (vaya blogger-cutre que estoy hecho). Una de las cosas por las que no me suele gustar ir a ver la adaptación al cine de un libro es, precisamente, porque me rompen esa imagen mental. Luego siempre me puede más la curiosidad (y el lado cinéfilo) y acabo yendo.
Pero volvamos (vuelvo, las múltiples personalidades contraatacan) con las compras de libros. Cuando estuve en Londres aproveché la oportunidad para irme de librerías con Nere y hacerme con algunos ejemplares a los que tenía ganas (y cómo no, volví con más de lo que esperaba). Llevaba un tiempo con mi vista puesta en “The God Delusion” de Richard Dawkins, un ensayo de religión imprescindible para todo ateo que se precie (o eso dicen, todavía no lo he empezado) y allí que me lo adjudiqué. Y hasta aquí los libros de no-ficción.
Champán, glamour, respeto y sexo
Costumbres
La última vez que tuve tentaciones de escribir en el blog el nombre de la entrada decía algo así como “El retorno del rey”. Esta cabecera demostraba a partes iguales mi diminuto ego ( :P) y mi frikeza suprema. Además, me daba juego para hablar del acontecimiento del momento: El “Porquénotecallas” de J.C. Pero cuando llevaba menos de lo que daría para un parrafo decente la estrella invitada a mi vida apareció y no acabé. A veces me paro a pensar un segundo en como sería el día (o noche, o lo que sea)de mi muerte. Un fundido en negro. La música. Y los nombres de las personas que han intervenido en el maravilloso espectáculo de mi vida pasando lentamente por delante de lo que pasarían los nombres de las personas que han intervenido en el maravilloso espectáculo de la vida de cualquiera si ese cualquiera muriese (Premio para el que no se haya perdido todavía). El caso es que supongo que al final habría un último crédito:
starring
La Pereza”.
