Souls for sale

Volviendo al blog (XIX o así)

con 4 comentarios

Escribo, más que nada, porque el otro día me dio por cambiar el aspecto del blog a uno algo más minimalista y con la última entrada, de solo una frase, no quedaba nada bien. Minimalista desde luego, pero nada bien. Además así aplaco a la horda de lectores (medio par) que golpean con saña mi puerta pidiendo a partes iguales mi cabeza y que escriba. Atendiendo al aprecio que siento por la integridad física de mi cuerpo solo satisfaceré la mitad de sus deseos. Estoy pensando en crear una categoría que sea para etiquetar las entradas en las que digo que vuelvo a escribir en el blog. XDD

Ahora bien, tener intenciones de escribir y hacerlo son dos cosas separadas por un respetable barranco del que conozco muy bien el fondo. No solo tienes que vencer a la pereza (que actua de gravedad en esta metáfora en la que auguró que acabaré perdiéndome y dejando por el camino lo que quiero decir). Una clara pregunta se cierne sobre ti (mi): ¿De qué coño escribo? El sentimiento que me ha movido a tener intención de escribir (o “el viento que ha llenado las velas de la nave que intenta llevarme al otro lado de esta brecha”, si queremos seguir con la metáfora y desprender el hedor de la cursilería barata) la mayor parte de las ocasiones ha sido la ira. Hoy en día no nos faltan de razones para enfurecernos ( !Bendita humanidad! ) y siempre hay una voz en mi cabeza en estas ocasiones que me grita, entre mis pensamientos furibundos, que escriba aquí, que para eso tengo el blog. Pero hay algo que me frena: La Hoja En Blanco (y la pereza, pero ya he escrito sobre eso ¬¬).

Me gusta escribir. Me lo paso bien mientras escribo. Pero soy jodidamente crítico conmigo mismo (también con los demás). Llega el momento de ponerme a ello, de empezar a teclear o de coger el lápiz y ahí está desafiante. La maldita Hoja En Blanco. Es perfecta, sin una letra que distorsione su superficie. Y no es la posibilidad de destruir esa perfección lo que me lleva a la pasividad absoluta, es el maldito miedo a que no me guste el resultado. Ante la elección de arriesgarme y escribir o comprobar manualmente la textura de mis genitales me acabo decantando siempre por la última, que es la que no implica ese acto de autoflagelación conocido como crítica a mi mismo.

Todas estas explicaciones las doy porque al final sois vosotros, los que habéis estado leyendo esto, los que disfrutáis o padecéis lo que escribo. Es posible que no tenga ningún tipo de obligación de escribir una entrada de este tipo (de hecho, mi intención al empezar era hablar de las series que estoy viendo en este momento >.<) pero al final ha salido lo que ha salido. Gracias por estar ahí y decirme de vez en cuando que escriba (no me acordaba de todo lo que me gusta ^^).

Ale, a cascarla (sí, este final anticlimático es voluntario).

Escrito por ziraco

27 Octubre, 2009 a 3:50 pm

Escrito en Blogueando

4 comentarios

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  1. OH DIOS MIO HAS ESCRITO EN EL BLOG

    Raingna

    27 Octubre, 2009 a 5:55 pm

  2. No puedo más que agradecerle el esfuerzo. Y no olvide q la crítica del q sólo critica es barata y nace del conocimiento de q sus manos estan yermas.(cursileria al poder)

    albarikoke

    27 Octubre, 2009 a 7:52 pm

  3. Que difícil es escribir, incluso para la gente molosa como nosotros….Yo tengo un montón de realtos a medias porque no me molan…Empiezo porque se me ha ocurrido una idea y al final es caca….
    Pero la experiencia es un grado y llegará un día en el que seremos escritores famosos. O mejor, de culto.

    Clara

    La de la sinceridad etilica

    28 Octubre, 2009 a 9:50 pm

  4. tu al menos eres capad de escribir con un cierto estilo que me agrada, yo cada vez que leo cualquier cosa que escribo termino con arcadas, cosa que me jode mucho(y no solo por el malestar de estomago, sino porque muchas de las estupideces de mi mente podrian quedar muy bien si supiera como plasmarlas en papel)

    Alain

    1 Noviembre, 2009 a 10:20 pm


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