Archivo para la categoría "Relatos"
La organización
Pues va a ser que del puente hablo en la entrada siguiente (con esto de la semana de la poesía ahora hablo en pareados XD). Resulta que ayer tuve uno de esos momentos en los que algo del pasado aparece en tu mente sin venir a cuento y en los que te combiertes en un obseso buscador de todo tipo de vestigio de ese pasado recientemente rememorado. Lo que yo recordé ayer, sin tener nada que ver con lo que yo hacía, fue la web de un conocido al que le gustaba escribir tanto como a mi, o más, y que lo hacía mil veces mejor. Digo conocido porque era más que amigo mio, el amigo de un amigo, y tampoco es que llegara a conocerle mucho. La web en cuestión se llamaba (y llama aún, como ayer pude comprobar) la firma del asesino. En esta página se podían encontrar unos cuantos relatos cortos de algún que otro visitante que se atrevía a mandarselos y además los del propio webmaster, la mayoría de una calidad bastante alta.
Y lo cierto es que yo fui uno de aquellos visitantes que osó colocar una de sus historias cerca de las de F.J.A. (que era como se hacía llamar. Con mis no tan lejanos 14 años escribí el relato que os pongo al final de este artículo, relato que escribí antes de aficionarme al cine de Tarantino, vamos, que ya apuntaba maneras… Ahora lo leo y hay ciertas cosas que me hacen reir al recordar lo bueno que me creía escribiendo , pero no deja de inundarme la nostalgia de aquella época en la que me pasaba tardes enteras con un boli y un papel contando historias o delante del ordenador ilusionado porque podía aparecer algún relato nuevo en la web… ;_;
La página acabó cerrándose. Bueno, cerrándose, cerrándose, no. Acabo dejada. El autor se cansó de escribir la novela interactiva, la gente casí no entraba, el tiempo pasaba… Y se acabó. Pero aunque no se actualice, todavía quedan en aquel lugar esa pequeña colección de relatos breves que merecen la pena. Este es el único que presenté y como ya deja claro, los títulos no son lo mio. Espero que os guste.
Historias de amor
No, queridos, y prácticamente inexsistentes, lectores. No huyáis corriendo, por favor. Ya se que un título como el que precede a esta entrada puede hacer parecer que lo que le sigue va a ser un cúmulo de insoportables pastelosidades pero alto, si pensáis así estáis en lo cierto.
Seamos sinceros, a todos los que tenemos un blog nos gusta escribir en mayor o menor medida (si así no fuera, nuestra práctica podría considerarse masoquismo…) y yo no soy una excepción. Por ello en cuanto me llega la inspiración, muy raras ocasiones, escribo algo que se asemeja a otro algo decente. La historia que os muestro a continuación, que ,como dice la cabecera sin mentira alguna, es de amor, la escribí hace algún tiempo y gusto bastante. Así que como no me apetece escribir mucho hoy, la verdad, la recupero de ese submundo andrajoso de Microsoft, vamos, de mi espacio.
