2053
Durante la mañana de mañana, 19 de Noviembre de 2006, dejaré de ser conocido por mi nombre para, cual individuo bajo el yugo de un gobierno totalitarista de una distopía, ser identificado únicamente por un número. Y es que mañana se celebra la 19ª edición de la Herri Krosa de Bilbao y allí que voy como un masoca valiente (además bien acopañado).
Pues eso, que mañana 10 kilómetros llevando el número 2053 que, sujetense que viene turbulencias de maniatismo y rareza, me hace ilusión que sea primo.
Ale, un saludo ^^.
Volviendo de la Luna
No, drugos mios, este blog no ha muerto. Simplemente estaba otoñando, comiendo castañas. Hace una una semana casi exactamente dije que iba a escribir al día siguiente sobre ciertas cosas, pero no lo hice ya que los regalos por el aniversario de mi nacimiento (hay que ser enrevesado para no decir cumpleaños y decir una tontería tan grande (y hay que ser raro para comentar tu propia expresión calificandola de enrevesada (este monologo estúpido (creo que abuso de los paréntesis y que esto sólo ayuda a perder el hilo de lo que estaba diciendo (Calla, subconsiciente -.- ))))) han ocupado mi tiempo y no he podido pasarme por aquí. Pero no desesperéis, que siempre encuentro hueco para venir a contar algo de dudosa relevancia. Hoy toca paranoia seria así que, ya sabéis, después de leerlo un gelocatil para el dolor de cabeza.
Nuestro infatigable heroe vuelve al hogar, tras el visionado de una película de William of the Bull y de acompañar a su heroína favorita a casa, horas después de haber anochecido. Cruza la plaza que suele cruzar todas las noches, y que esta noche estrena bancos, caminando involuntariamente al ritmo de la banda sonora que se reproduce desde el bolsillo de su chaqueta vaquera. Es entonces cuando, levantando la vista para deshacerse de las odiosas e hipnotizantes lucecitas azules, observa la Luna. Allí, al fondo de la calle peatonal que desemboca en la plaza , grande, amarilla, enorme, quieta, descomunal y fiel, noche tras noches, salvo la que libra una vez al mes. Nuestro protagonista sonrie y no puede evitar utilizar uno de los asientos como trampolín para intentar alcanzar a esa enorme centinela. Pero su intento es en vano. La gravedad impone su ley y retorna al suelo con la misma velocidad con la que se despegó de él. Y es entonces cuando el peligro rueda directo a nuestra celebridad. La inmunda bestia bicicla es inmediatamente controlada por su jinete que sabiamente logra impedir la fatalidad. Risas nerviosas por ambas partes, un “lo siento” en el aire. La plaza se acaba y nuestro protagonista camina involuntariamente al ritmo de la banda sonora que esta noche ilumina la luna.
Buenas noches fundidas en negro…
This is Halloween, this is Halloween!
No, esto no es un artículo más acerca de la vispera del día de todos los santos. Es un post que dice que hoy estoy cansado para escribir; que cuenta que prometo que mañana escribo algo relacionado con Tim Burton, mi cumple y Donosti; y que trae consigo un par de fotos de algo que me apetece enseñar.
Buenas noches, y hasta nunca 17…
Let’s dance
No, no me he vuelto loco y he dejado de lado el rock, eso nunca. Sólamente tenéis que ver el video, alabar a los CPI-eros y sonreir, sonreir mucho :).
El otoño se ha asentado
No, no son las hojas empiezan a hacer caso a la gravedad llegando al suelo y dejándose mecer por el aire en las calles de Bilbao. No, tampoco lo es el frío que hoy a la mañana me ha hecho llegar con ganas y más rapido de lo normal a ESIDE, estufa oficial de Deusto (porque, ciertamente, el calor que hace en ese edificio es como para tratarlo en entrada a parte). Y tampoco el hecho de que haya pasado un tiempo desde que empezáramos las clases.
Lo que en realidad ha marcado definitivamente la llegada y el asentimiento de Mr. Autumn ha sido la aparición de las castañeras (y lo digo en femenino porque cuando era yo pequeño iba a donde una en particular y se me ha quedado en la memoria la figura de aquella anciana mujer). Sí, esos trenecitos que con sus calderas humeantes que asan las castañas para calentarnos la garganta (a ver qué pensáis, pillines…), las manos y el bolsillo.
Saludos otoñales ^^
Puentes que no cruzan ríos (Parte I: Chupando frío en la Rioja)
Soy una persona a la que, como supongo que es natural y le pasa a todo el mundo, le encantan los puentes. No, no me refiero a las estructuras de piedra, metal u otro material que sirve para facilitar el paso por encima de algún obstaculo. No. Tampoco negaré que tienen su magia, ahí, quietos, tan perfectos para una escena romántica con la enorme luna llena reflejada en el río y las ranas croando y la leve neblina que empieza a inundar el escenario y el extraño ruido que perturba el cantar de los batracios y el chapoteo que incomoda a la pareja y ella que se abraza más fuerte a él buscando su refugio pectoral y él que intenta disimular que las piernas le tiemblan más que a ella y el ser viscoso que emerge de las aguas cual Cthulhu Lovecraftiano y sí, bueno, la pastillita antes de dormir para dejar de preposicionar copulativamente desvarios variados. A los que me refiero yo son a esos días festivos que se agrupan formando semivacaciones que vienen que ni pintado para romper la monótona y odiosa rutina diaria, tan monótona y odiosa que, en la rutina diaria tan monótona y odiosa, el odio y la monotonía se combienten en rutina diaria, monótona y odiosa.
Pues resulta que la semana pasada tuvo lugar uno de estos grandiosos puentes y, la verdad, no me lo pase nada mal. Pero lo primero es lo primero. Motivo de la fiesta, que en el fondo da igual porque lo importante es que no hay que ir a la uni, pero me hace ilusión ponerlo. Era el puente del Pílár (totalmente acentuado por aquelló del acento maño) y además era la fiesta nacional, o algo así. “Eze ez un día en el que un montón de zeñodez con cada de mala leche ze dizfrazan de aztion men y zalen andando a la calle a la vez con animalez y todo. Y eztaban el Dey, La Deina, laz infantaz, loz infantoz, el pdincipe y la pdinZeZa, que tenía una cada de abudize…, podque yo ze que pdefiede a la badbi depublicana que a loz aztion men” (Empiezo a tenerme miedo :S). Y bueno, que ellos anden todo lo que quieran, que saluden, que se tiren de paracaidas y todas esas cosas que hacen en días como esos, que a mi “plín”.
El puente comenzó el Jueves en sí. El día anterior mi novia me había dicho a ver si quería ir con ella y su familia a la Rioja y allí que fuimos. Yo no había estado nunca ni en Santo Domingo de la Calzada ni en Logroño, ni, para ser sinceros, en la mitad de lugares que me gustaría haber estado. El caso es que llegamos al primer pueblo, porque Santo Domingo es un pueblo, a eso de una hora que no me acuerdo y estuvimos viendo la Catedral y la Catedral y, oye, la Catedral, preciosa. Lo cierto, y dejándome de bromas, al entrar en el lugar, en el que se estaba celebrando una misa (supongo, tanta gente haciendo lo mismo, a la vez, tan callada y eso..), un escalofrío y recordé porque hace algún tiempo quise estudiar historia o algo relacionado con ello. Esas Enormes Columnas, esos grabados, esas tumbas de personas que estuvieron en ese mismo lugar tiempo atrás, esa sensación de estar rodeado de tiempo que ha pasado, que ya no está allí. Sí, me gustó.
Rápido volvimos al coche ya que, aunque el cielo estaba bastante despejado, la increible
rasca que hacía no mostraba señales de que tuviera ganas de abandonarnos. Nos dirigimos a la capital riojana bajo la tutela del GPS (“Unas líneas más abajo pulse comentar“), guía de entre los (o las) guías, con su “acogedora” voz metálica. En Logroño comimos y dimos una vuelta hasta que topamos con la feria del libro. Y claro, a mi si no me llevan con correa a esos sitios no me controlo y voy de un puesto a otro aunque ya halla visto “tropecientas” veces los libros de cada uno que ellos. Al final me fui con tres comics de Fanhunter iguales (Inexistentes en Bilbao), uno para mi y los otros dos para regalar a mis compañeros de fatiga comiquera, y un par de libros: “Alvin Maker: El séptimo hijo” de Orson Scott Card (magia en la América colonial) y “Zero Absoluto” de Allan Folsom (Algo raro sobre nazis). Tras un rato entretenidos leyendo el libro de expresiones en inglés que se había comprado Nere ;-) y hartos de soportar la infrahumana temperatura nos volvimos a Bilbao.
Las peripecias puentiles continuaran en la segunda parte “Parte II: Territorio comanche: Donosti”. Saludos y buenas noches ^^
La organización
Pues va a ser que del puente hablo en la entrada siguiente (con esto de la semana de la poesía ahora hablo en pareados XD). Resulta que ayer tuve uno de esos momentos en los que algo del pasado aparece en tu mente sin venir a cuento y en los que te combiertes en un obseso buscador de todo tipo de vestigio de ese pasado recientemente rememorado. Lo que yo recordé ayer, sin tener nada que ver con lo que yo hacía, fue la web de un conocido al que le gustaba escribir tanto como a mi, o más, y que lo hacía mil veces mejor. Digo conocido porque era más que amigo mio, el amigo de un amigo, y tampoco es que llegara a conocerle mucho. La web en cuestión se llamaba (y llama aún, como ayer pude comprobar) la firma del asesino. En esta página se podían encontrar unos cuantos relatos cortos de algún que otro visitante que se atrevía a mandarselos y además los del propio webmaster, la mayoría de una calidad bastante alta.
Y lo cierto es que yo fui uno de aquellos visitantes que osó colocar una de sus historias cerca de las de F.J.A. (que era como se hacía llamar. Con mis no tan lejanos 14 años escribí el relato que os pongo al final de este artículo, relato que escribí antes de aficionarme al cine de Tarantino, vamos, que ya apuntaba maneras… Ahora lo leo y hay ciertas cosas que me hacen reir al recordar lo bueno que me creía escribiendo , pero no deja de inundarme la nostalgia de aquella época en la que me pasaba tardes enteras con un boli y un papel contando historias o delante del ordenador ilusionado porque podía aparecer algún relato nuevo en la web… ;_;
La página acabó cerrándose. Bueno, cerrándose, cerrándose, no. Acabo dejada. El autor se cansó de escribir la novela interactiva, la gente casí no entraba, el tiempo pasaba… Y se acabó. Pero aunque no se actualice, todavía quedan en aquel lugar esa pequeña colección de relatos breves que merecen la pena. Este es el único que presenté y como ya deja claro, los títulos no son lo mio. Espero que os guste.
Poesía Tarantiniana
“Me llamo Mulo…
y hablando no podrás salvar tu culo“
Jules Winnfield (Samuel L. Jackson) en Pulp Fiction
[Estamos en la VII semana de la poesía de Bilbao
(del 16 al 22, para el que ande "despistao")]
Vuelve House
Después de todo un veranito sin pasar consulta vuelve a cuatro Hugh Laurie con el papel que lo ha encumbrado en la televisión: el doctor Gregory House. Los que me conocen saben que rehuyo de la máquina televisiva pues me aburro con tanto anuncio y tanto productro mediocre que se oferta en nuestra televisión.
Vale, sí, siempre queda la opción de contratar televisión de pago pero en ese trío de palabras (televisión de pago) la única que no me desagrada es la de en medio. El caso es que en ese aparato receptor de señal televisiva y emisor de imágenes hay ocasiones en las que aparece material decente, la mayor parte de las veces en forma de serie.
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Las veinte preguntas
Segunda y última entrada de hoy que el sueño ya está “despertándose”. Navegando un día por internet me encontré con esta curiosa página “20 question“. Si queréis saber lo que se siente cuando leen la mente en esta web, con las simples 20 respuestas a ls preguntas que os plantean, adivinaran cualquier cosa en la que estás pensando. ¿Os arriesgaréis a que vuestro último reducto de intimidad sea observado?
Nos leemos ;-)


